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fogoso example sentences
fogoso
1. El fogoso Amaury repitió en su fuero interno aquel himno de
2. veces padres, madres y tutores en esto delas bodas, lo cual, visto por el fogoso galán,
3. —¡Pues yo lo deshago!—replicó Juan en fogoso arranque
4. umbrales del palacio condal, los rayos de un sol fogoso de estío leobligaron á hacer
5. atractivo para cuando vayaanocheciendo; guardando el cuerpo del fogoso trotón de ese jándalo,
6. Don Pablo Dupontera el más fogoso de ellos
7. más que marido era unamante fogoso y rendido, pero las
8. La realidad es que Tejero era un oficial técnicamente competente a quien se confiaron puestos de la máxima responsabilidad -como la comandancia de la guardia civil de San Sebastián- y que, aunque su idealismo fogoso y emocional provocaba los recelos de sus mandos y sus compañeros, también provocaba la devoción de sus subordinados
9. Pero cuidado con aplicar estas reglas en una cena amorosa porque de tanto libar, el amante fogoso se quedará dormido en la mesa
10. ¡La delicia de las delicias es matar con la propia mano a los enemigos, y sentirse arrebatado por un corcel fogoso!
11. ¡Qué delicia matar con la propia mano a los enemigos! ¡Qué delicia sentirse arrebatado por un corcel fogoso!
12. Detrás de la infantería del Provincial de Segovia, que era el cuerpo delincuente, vi masas de caballería formidable; a esta otra parte, la artillería, cargada con metralla, según me dijeron; enfrente, los Guías del General, la tropa de más confianza; en medio, recorriendo las filas, el de Luchana, en un fogoso caballo que pintado parecía
13. Fueron [118] hechos culminantes en el paso de un año a otro: el pronunciamiento de Alicante, capitaneado por un fogoso aventurero, Pantaleón Bonet, hombre audacísimo, cortado por el patrón de Ramón Cabrera con todas sus cualidades y defectos; la mudanza de la familia Carrasco de la Cava Baja a la calle Angosta de Peligros; la sublevación de Cartagena con nombramiento de Junta de salvación, que presidió un D
14. Fogoso y sanguíneo, el milanés contrastaba [19] con nuestro compañero y conmigo, pues ambos éramos de complexión delicada, nerviosa y fina
15. En una de aquellas jiras, dos, tres muchachos se permitieron acosar a Teresa con galanteos impertinentes, y apenas vio esto el fogoso Ibero, salió como un león a poner su fiereza entre tales groserías y la señora de sus pensamientos
16. La muleta yacía medio enterrada en la paja y el general saltaba en una pierna sobre un cajón vacío, esforzándose en ensillar un fogoso caballo
17. Respetando, naturalmente, las reglas más estrictas de etiqueta y decoro entre los novios, a quienes no se dejaba solos ni un momento, y siempre —para desesperación del fogoso doncel— se veían vigilados por una nube de mayordomos y dueñas
18. En realidad, ahora que la moda volvía a los orígenes, su elegancia, su rostro casi fogoso, su encanto tranquilo estaban a la orden del día
19. El primer tiempo era una especie de delirio erótico-pasional; estaba claro que Elena había escrito las cartas justo después de un encuentro especialmente fogoso, pues recordaba con todo detalle lo que ambos habían hecho y lo mucho que había disfrutado ella mientras Angelo le practicaba un prolongado tric-troc
20. con el encendio fogoso,
21. Sevet y Kokor seguirán durmiendo con Elemak y Mebbekew y, por lo que sabemos, con cada cavador fogoso que pase por sus casas
22. Harry Rex representaba al marido, un fogoso vaquero que ya iba por la tercera esposa y creía saber más de divorcios que su propio abogado
23. El abuelo conocía personalmente a Lucio Craso, el valiente y fogoso orador, y cuando éste falleció de repente en el mes de septiembre, se sintió muy apenado
24. a división de Infantería; el fogoso Stempel, comandante de la 176
25. Plantado en medio de la estancia, el mariscal siguió con la mirada al fogoso general
26. Respetando, naturalmente, las reglas más estrictas de etiqueta y decoro entre los novios, a quienes no se dejaba solos ni un momento, y siempre -para desesperación del fogoso doncel- se veían vigilados por una nube de mayordomos y dueñas
27. Si todo el cuadro daba esa impresión de los puertos donde el mar entra en la tierra y la tierra es ya marina y la población anfibia, la fuerza del elemento marino estalla por todas partes; junto a las rocas en la boca del muelle, donde el mar estaba movido, advertíase por los esfuerzos de los marineros y la oblicuidad de las barcas, inclinadas en ángulo agudo, en contraste con la tranquila verticalidad de los almacenes, de la iglesia y de las casas del pueblo, en el que entraban unas barcas mientras que otras salían a la pesca, que las embarcaciones trotaban rudamente por encima del agua como a lomos de un animal rápido y fogoso, que a no ser por su destreza de jinetes los hubiese tirado al suelo con sus corcovos
28. Sólo uno, el adivino licio Aristandro de Telmeso, opinaba simplemente que la reina estaba embarazada, pues al fin y al cabo no se solían sellar los recipientes vacíos, y que daría luz a un muchacho fogoso como un león
29. Anacaona no era mujer que dejara indiferente a nadie, y su pequeño y fogoso Colibrí no fue evidentemente una excepción
30. ¿Cómo hubiera podido Pollini, que era sombrío e introvertido, acomodarse a la larga al temperamento fogoso y a la naturaleza impulsiva de Mahler? Mahler aspiraba a irse, y, por supuesto, soñaba con Viena
31. A lomos del viejo pero aún fogoso Bucéfalo (que probablemente debió su larga vida al poco peso del jinete), Alejandro entonó el himno de batalla y guió a la vociferante caballería, que ya estaba exaltada por el éxito, en una carga atronadora e implacable
32. Corrió hacia él, esperando que la recibiera a mitad de camino con un abrazo fogoso
33. Claro que no le había dado un abrazo fogoso al despedirse, con esa asquerosa niña bien delante, la 812
34. Cada tres segundos una explosión, cada tres segundos el Integral vomitará llamas y gases al cosmos y se precipitará inevitablemente hacia adelante: será el Tamerlán fogoso de la dicha…
35. De hecho, cuando entró a través de él, el patio de adoquines se encontraba vacío salvo por un mozo de cuadra con la chaqueta roja, que estaba en una de las puertas en arco del establo y se volvió para gritar algo hacia el interior; varias docenas más salieron mientras ella conducía a Fogoso lejos del espacio cuadrado marcado con barriles
36. La reina no sólo temía el frescor del ocaso sino que recordaba, también, haberse cubierto, soñadora, con aquel chal la noche siguiente a su primer encuentro con el príncipe Ramsés, aquel hombre fogoso y delicado a la vez, a quien había rechazado mucho tiempo antes de confesarse su propia pasión