Verwenden Sie „rompeolas“ in einem Satz
rompeolas Beispielsätze
rompeolas
1. paseo del rompeolas de Miramar
2. rompeolas, por supuesto con más piedras
3. rompeolas en el mar
4. Iban camino del rompeolas, mientras dejaban atrás las
5. de rompeolas del noroeste, que es de donde vienen siempre
6. Rompeolas, concluía en lasmismas peñas
7. del Rompeolas iban apareciendo ante mi vista
8. Nossentábamos en el Rompeolas y veíamos
9. Al llegar a la cruz del Rompeolas, los hombres suelen poner en ella lamano y las mujeres los
10. Llegamos al Rompeolas, y Quenoveva y Mary besaron la cruz por el ladodel mar
11. Estaba solo enel Rompeolas; el mar,
12. Las mujeres y chicos de los pescadores que habían salidoal mar estaban en el Rompeolas y en el
13. Salí de la atalaya, crucé el Rompeolas
14. Estaba sentado derecho en el rompeolas y miraba fijamente la figura que se me acercaba bajo la chisporroteante luz eléctrica
15. Fui allí, miré en hoteles, restaurantes y cines; fui al rompeolas
16. –Iyé, Anjín-san -dijo Toranaga señalando los cohetes de señales del castillo y después el rompeolas, y volviéndole definitivamente la espalda
17. Los atacantes habían llegado al rompeolas
18. Una vez que pasas el rompeolas, la cosa no está tan mal
19. con ella, y cuando todo se calmara, llevarla a su viejo rompeolas; pasearla por sus viejos barrios y encontrarse con su tan extrañado padre
20. Huyó del rompeolas y de su idea de muerte con el último aliento que le quedaba, el de su piano
21. regresaba del mar, del rompeolas donde Joan solía ir cuando era niño
22. Mientras se aproximaba la segunda tanda de lanchas, los supervivientes de la primera las contemplaban con una sensación de angustia desde el ribazo de piedras situado debajo del rompeolas
23. ° de Infantería, vio que la marea estaba subiendo muy deprisa y que la base del rompeolas estaba atestada de hombres
24. Encontraron refugio detrás de un tanque, y luego fueron corriendo hasta el rompeolas
25. Muchos ingenieros sufrieron graves quemaduras y tuvieron que ser arrastrados bajo un fuego intensísimo hasta el abrigo del rompeolas
26. Estaban agazapados bajo la protección del rompeolas mientras caían las bombas de su propia artillería
27. Aquí no podemos quedarnos, porque nos han cortado los caminos; pero en aquel rompeolas que entra en el mar podremos defendernos mejor, como Horacio Cocles en el puente
28. Cuando llegaron ya había oscurecido, y desde la ventana del dormitorio, gracias a la luz de las farolas del rompeolas, Harry vio que había habido un nido de algún tipo de insecto
29. El sonido confirmaba su estimación de que se encontraban a cinco millas del rompeolas de la bahía de Durban
30. –Fíjate en la tercera roca del rompeolas -dijo-
31. Vi la luz de posición en el mástil sobre la dentada confusión del rompeolas, pero los faroles rojo y verde que indicaban su rumbo estaban muy por debajo de mi campo visual
32. Rastrearon la pista de su amigo a lo largo de la ruta que había seguido, y por fin le divisaron al final del oscuro rompeolas
33. Aquella rociada de agua que había sobrepasado el rompeolas sólo alcanzó a mojarme la ropa
34. Los botones se preparan para abrirle la puerta principal, pero Randy cruza el vestíbulo hacia la salida trasera del hotel, esquiva la piscina y atraviesa una hilera de palmeras hasta llegar i una baranda de piedra en la parte alta del rompeolas
35. Al igual que sus compañeros, estaban de acuerdo con Jack en que la parte más difícil de la entrada era donde se encontraba el rompeolas, un rompeolas situado en el lado sur del puerto, junto al acantilado donde estaba el faro, y que protegía el lugar de las olas del oeste y por cuya rampa patrullaban varios centinelas
36. Hubo un largo silencio, que sólo rompían las olas al acariciar los costados de la Tartarus, hasta que el canoso teniente se puso de pie y, colocando su garfio sobre el rompeolas, explicó:
37. Los elementos se unían casi imperceptiblemente en los derruidos rompeolas y los carrizales bajo la luz mortecina y el olor del gas de los pantanos se mezclaba con el de las algas
38. —Tengo un hidroavión en el rompeolas junto a los molinos —dijo Serena, que por fin pareció recobrar la vida
39. Nos encontraremos con él a un kilómetro al oeste del rompeolas que hay en la playa, al norte del puerto
40. Salió de la cafetería y se encaminó hacia el rompeolas
41. Toda la construcción fué una copia fiel de las antiguas embarcaciones del Perú y el Ecuador, con excepción de los tablones rompeolas colocados en la proa, los cuales demostraron ser completamente innecesarios
42. Desde hacía algunos años, el gobierno francés había comenzado la limpieza del puerto, la construcción de un gran rompeolas para protegerlo por el noreste y la profundización de los canales
43. César, al llegar a las afueras de Brundisium, ordenó inmediatamente a sus hombres que lanzaran pontones a la bocana del puerto y que crearan un rompeolas que bloqueara la salida a mar abierto
44. Entonces, con el rompeolas todavía sin terminar, se divisaron velas en el horizonte
45. El ministro ha convocado una reunión con los banqueros y necesita a alguien que le sirva de rompeolas
46. Te espero en el Rompeolas a las siete de la tarde
47. Cogidos a contrapié, los cámaras de televisión trataban de ganar sus vehículos para seguir la comitiva mientras la sociedad civil que paseaba por el Rompeolas, con el excesivamente ambicioso proyecto de tomar el fresco, enterada de la desaparición de Samaranch, reclamaba su devolución con los ojos llorosos y el grito estridente
48. El sol aún se hallaba sólo un puño por encima del horizonte oriental y varias embarcaciones de los confinados en tierra se dirigían hacia el largo rompeolas del puerto de Illian
49. Los doce remeros de Harine sobrepasaron el grueso muro del rompeolas, cubierto con una densa capa de oscuro limo y largas algas que el azote de las olas contra la piedra gris no conseguía arrancar, y el amplio puerto gris verdoso de Illian se abrió ante ella rodeado de grandes extensiones de marisma por la que vadeaban aves zancudas, y en la que, en algunas zonas, empezaba a cambiar el tono pardo invernal por el verde
50. —Iyé, Anjín-san —dijo Toranaga señalando los cohetes de señales del castillo y después el rompeolas, y volviéndole definitivamente la espalda